05 – 22 – 2016 FERIA DE AVEIRO

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El pasado domingo 22 de mayo se clausuró la 24ª edición de AUTOMOBILIA, la feria de AVEIRO, y como todos los años, nos desplazamos hasta allí a la búsqueda del coche soñado o la pieza necesaria para alguno de los que ya tenemos en nuestro garaje,.
Para Pepe y Francho la mañana empezó a las siete aunque entre unas cosas y otras la salida se produjo casi a las ocho. En la gasolinera de Robliza de Cojos ya esperaba Eugenio ” el de Matilla ” y una vez acomodados en el coche de Ramiro ” METABOS”, empezamos la ” aventura “. La primera parada para entonar el cuerpo fue en Mangualde y allí en el centro del pueblo nos topamos con una pequeña concentración de coches ( los primeros que ilustran el Album ), ya con el cuerpo listo continuamos hasta Aveiro, la entrada en la feria la hicimos casi cuando algún puesto no estaba abierto todavía y ya empezó la búsqueda, primero una vista general de los pabellones para situar los puestos y acto seguido la entrada ” en materia “, lo primero arreglar una ” cuenta pendiente” que tenía uno de nosotros con un vendedor, después de una ligera tensión, apretón de manos y a seguir, la primera compra tres aparatos de radio ” de los de antes ” no voy a decir quién los compró ( en todas las ferias compra alguno ) seguro que tiene ya más aparatos de radio que coches y motos, después de la compra a seguir ruta , aquí unos desconectadores, allí un bisel de faro, más adelante unas miniaturas, luego un reloj redondo para un 124 ¿ adivinais para quién ? ,un par de gorritas ( los hay ” chochos ” ) y así hasta llegar al plato fuerte, elegir entre un Opel bicolor y un Morris Oxford de los cincuenta que se pusieron a tiro………… , una cervecita y una agradable sorpresa, en la mesa de lado un amigo al que hacia un par de año que no veíamos: Jaime Piñeiro, gallego de Tuy que nos acompañó en la primera concentración Air Cooled con un Karmann Ghia y con el que quedamos emplazados para hacer una salida hasta su tierra en fechas cercanas y a comer a Praia nova, a las casitas de colores, la comida fue como siempre en Portugal: arroz de marisco y una caldereta de pescado que no se daba acabada regados con un vinito blanco que estaba de lujo y como colofón un surtido de aguardiente gallego para hacer la digestión y con el café un JB ( le debimos de caer bien al camarero o…….. a la caja registradora porque al JB nos invito uno de ,los dos ) y vuelta a la feria, dos vueltas al ruedo en una rotonda mientras decidíamos qué salida tomar y…….. a buscar al del Morris, ajuste de la operación y hasta un pueblo a unos sesenta kms. de Aveiro a ver el auto.El vendedor nos recogió ya de noche en una cafetería y nos llevó a ver el coche y primera sorpresa : una nave más vieja que la orilla del rio, con ese olor característico de las naves viejas, una iluminación casi arcaica con bombillas incandescentes que hacian ver todo casi en penumbra y que parecía transportarte a otra época: la de las cosas de antes, pero ya al entrar nos recibe un 944 ( lo más moderno ) y a continuación el tiempo pareció detenerse y ante nosotros lo primero un chassis de un Austin, un Isetta, varios Austin de diferentes modelos y años , un MGB, un Sumbean Alpine, el Oxford, un Mercedes 280 W 111 cabrio, un Talbot Sumbean cabrio y así hasta una veintena de coches, todos en pleno proceso de restauración a la antigua: chasis por un lado carrocería desnuda por otro, mecánica por otro y en cuanto a herramienta: soplete, martillos de recoger, de asentar, etc, tases y chapa para fabricar la pieza que ya no se encuentra, vamos que el sr. en cuestión no restaura: CARROZA, ajuste final y acuerdo para volver a buscar la máquina en fecha próxima.
Diez y pico de la noche ( hora portuguesa ) y empieza el regreso a casa mientras vamos desgranando y contándonos las diferentes peripecias del día y con un propósito firme:
EL AÑO QUE VIENE NO COMPRAMOS NADA, es el propósito que nos hacemos cada año al salir a cualquier feria, pero que nunca se cumple….. , llegada a casa y entrada como la de los borrachos: con mucho cuidado, de puntillas con los zapatos de la mano y de repente un estruendo : ¿ que puñetas pinta una silla en medio del pasillo ? y hasta aquí puedo contar, el resto no es apto para cardíacos ni menores de edad.
Hasta la de Oporto, a la que tampoco iremos ¿ o si ? y en la que tampoco compraremos nada ¿ o sí ?

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